Mercado negro en las narices del Gobierno

http://www.eldeber.com.bo/2008/2008-11-16/vernotaeconomia.php?id=081115221622

Contrabando. En la frontera con Brasil proliferan los ‘picos blancos’. El litro de diésel va desde Bs 4 hasta los Bs 11

Hilton Heredia García | hheredia@eldeber.com.bo

Arroyo Concepción. Las motos y las camionetas se abastecen en el mercado negro

Mientras el Gobierno lanzó el Decreto Supremo 29788, para usar la Ley 1008, de Sustancias Controladas en el castigo del contrabando y la especulación de combustibles (gasolinas, diésel, Gas Licuado de Petróleo (GLP) y kerosén), la actividad ilícita se expande en varias zonas del departamento de Santa Cruz y las fronteras del país. Desde el bastión del MAS, San Julián, pasando por las localidades de San José de Chiquitos, Roboré, San Ignacio de Velasco hasta la frontera con Brasil, San Matías, Puerto Suárez y Arroyo Concepción, el mercado negro prolifera en las narices de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), de la Superintendencia de Hidrocarburos y de las FFAA.

La proliferación de los vendedores ilegales, también denominados ‘picos blancos’, fue constatada por EL DEBER en un recorrido efectuado durante cinco días por el cinturón fronterizo con Brasil, además de varias zonas productivas en las que no se encuentra principalmente diésel y GLP. Lo extraño del caso es que todos los ‘picos blancos’ tienen el producto y lo comercializan a precios hasta un 400% más caro, mientras que los surtidores están sin una gota de combustible.

El primer punto en el que se observan irregularidades comienza en el núcleo 1 de San Julián en el que se evidenció la venta de diésel y gasolina en turriles. En La Asunta, hay cinco casas de venta. En ambos casos, los negocios se encuentran al lado derecho de la carretera.

Siguiendo la ruta, en San Ramón también hay un punto de venta; en Santa Rosa de la Roca se da similar situación. Mientras tanto, en San Ignacio de Velasco se denunció que hay dos casas que comercializan el combustible a Bs 6 el litro. En esta población se instalan dos surtidores.

Al llegar a la localidad de San Vicente los revendedores incrementan el precio de los carburantes. La gasolina cuesta Bs 6 y 8 y el diésel Bs 10, el litro. En el lugar hay tres negocios al frente de la Policía y de la Aduana Nacional, además de un puesto militar.

En Ascensión de la Frontera al comenzar el pueblo hay un local donde se vende el litro de gasolina a Bs 7 y está a seis cuadras del cuartel. Asimismo, hay una venta de lubricantes en la cual algunos comunitarios denunciaron que se ofrece carburantes a precios altos. En el lugar se observó turriles y tanques. Además por la zona hay salida de diésel a Brasil.

Por su lado, en Las Petas a 100 kilómetros antes de llegar a San Matías existen tres centros ilegales, eso a pesar de que a tres cuadras hay un puesto militar.

En San Matías, los pobladores testimoniaron que hay dos agencias bolivianas distribuidoras de GLP que comercializan una vez al mes las garrafas y cuando lo hacen ni siquiera alcanza. A raíz de esa situación, es permitido el ingreso de un camión brasileño para distribuir garrafas de 13 kilos y ofrecer el energético a Bs 150. La venta es permitida por los militares que se encuentran resguardando la frontera.

Por su parte, en San Rafael existe un surtidor clausurado que vende gasolina y diésel en forma presuntamente ilegal. La gasolina la comercializa en Bs 5.

En San José de Chiquitos es cuestionado el administrador de los tanques de almacenaje de YPFB porque supuestamente vende combustible a gente particular que posteriormente lo revende a los pobladores y a los transportistas con un incremento de Bs 1 y 2. El responsable del lugar no pudo ser contactado.

Finalmente en Puerto Suárez y Arroyo Concepción, las dos zonas fronterizas más cercanas a Corumbá (Brasil) el negocio de los ‘picos blancos’ es prácticamente legal porque están bien organizados. No por nada, en la principal avenida de Puerto Quijarro, Salazar de la Vega, hay 24 puntos de venta de gasolina y diésel. El combustible se lo comercializa en Bs 6, siendo los principales compradores los transportistas brasileños.

Entre tanto, en Riberalta y Guayaramerín el negocio también está en auge. Botellitas que parecen sodas son vendidas en todas las calles a Bs 11.

Sobre el particular, algunas autoridades cívicas de la provincia Germán Busch y comunitarios de las poblaciones visitadas, denunciaron que en el negocio participan privados, funcionarios de YPFB, militares e incluso de la Aduana. Todo apunta a que existen grupos organizados dedicados a esta actividad.

En la ANB se informó de que coordinan acciones con los militares y la Superintendencia de Hidrocarburos para intervenir las fronteras mediante un nuevo plan ‘Negro II’. Se estima que 900 soldados serán desplazados hacia el cinturón fronterizo con Brasil.

Las sanciones

– El Gobierno lanzó el Decreto Supremo 29788, para usar la Ley 1008, de Sustancias Controladas, como un instrumento que permita castigar con dureza el contrabando y la especulación de combustibles (gasolinas, diésel oil, Gas Licuado de Petróleo (GLP) y kerosén) en el país.

– La medida fue asumida frente al creciente desabastecimiento de combustibles en el país que, según las autoridades, responde a una sobredemanda registrada desde julio y al contrabando de GLP, diésel y gasolina.

– Con la nueva normativa, el tráfico o comercialización ilícita será castigada con entre cinco y 25 años de prisión y los medios que se usen para ese propósito serán incautados y pasarán a disposición de YPFB; sin embargo, la medida apenas se cumple en las fronteras.

– El plan denominado ‘Puño de Hierro’, en el que participan las FFAA, la Aduana, el Ministerio Público y la Superintendencia de Hidrocarburos, no se siente en las localidades visitadas. El general Luis Trigo, comandante en jefe de las FFAA, informó que la próxima semana se reforzará el plan.

La opinión
“Hay que inundar el país con diésel”
Hugo de la Fuente/ Ex Súper

Lo que está ocurriendo es que tenemos una demanda que ha superado abundantemente a la oferta. En el tema de GLP por ejemplo, en este momento necesitamos 1.150 toneladas (t) día y solamente producimos 1.000 t, es decir hay un déficit de 150 t. Aquí no se puede echar toda la culpa al contrabando. Evidentemente tiene un efecto importante del orden del 10%.

Referente al diésel, históricamente hemos importado este producto. En la actualidad, tenemos una demanda de 25.000 barriles/día y producimos sólo 15.000, es decir hay un desfase de 10.000 barriles/día, esto tiene que ser importado obligatoriamente. Si se importa menos se genera el agio, la especulación y el ocultamiento que son causas económicas perversas lógicas en la frontera donde la gente ejecuta su modus operandi y su modo de vivir y trabajar haciendo de ‘pico blanco’.

Lamentablemente las medidas lanzadas por el Gobierno no son la solución al desabastecimiento ni para frenar el contrabando. Aquí se tiene que atacar directamente a las fronteras; es decir, que los militares se desplacen a esos lugares y eviten que salga el producto a otros países.

El hecho de que ingresen militares a supervigilar los surtidores en las ciudades es equívoco, de eso se encargará el tiempo. Considero que es una medida extrema, porque lo único que hace la gente es vender el producto. La ley 1008 es para los contrabandistas.

También es cierto que cuando los militares ingresan a los puntos fronterizos la presión social se impone y se ataca a las autoridades. Lamentablemente esta gente que se dedica a revender combustibles quiere sobrevivir y una de las cosas para hacerlo es ésta. Sin embargo, repito, se debe desplazar nomás a los militares a las fronteras. Cuando se lo hace como en el caso de Perú, la medida ha sido efectiva, pero como no se persevera al poco tiempo otra vez la gente vuelve al delito.

El tema de la frontera con Brasil tiene un problema: es muy extensa. Por San Matías, Puerto Quijarro, Puerto Suárez, Ascensión de la Frontera y otros puntos más se puede ejercer la actividad ilícita.

Definitivamente, si el Gobierno ha adoptado la decisión de mantener los precios subsidiados la responsabilidad más allá del problema del contrabando es inundar el país de diésel y GLP.

Cabe recordar que esta situación ocurrió en el pasado, en consecuencia es un problema del Gobierno con responsabilidades para YPFB, la Superintendencia de Hidrocarburos, la Aduana Nacional, el Ministerio de Hidrocarburos y las Fuerzas Armadas.

Lo que tiene que hacer el Poder Ejecutivo es garantizar las inversiones petroleras para producir más volúmenes de gas y petróleo con lo cual haya más diésel, gasolina y GLP en el mercado interno y externo.

A corto plazo es muy importante que YPFB importe más diésel, comience a internar gasolina y GLP con el objetivo de garantizar todo el mercado interno, de lo contrario habrá más crisis.

Las cifras

Producción total de diésel
2
son los millones de litros de diésel por día que se producen en las refinerías Gualberto Villarroel de Cochabamba y Guillermo Elder Bell de Santa Cruz

El consumo nacional
3,2
millones de litros de diésel que se venden cada día en todo el país. Con la importación de diésel venezolano se debería cubrir la demanda interna

Santa Cruz
1,3
millones de litros es lo que consume el departamento cada día, según los reportes de la ‘Súper’ de Hidrocarburos; sin embargo, el combustible es escaso

La Paz
627
mil litros. Es el segundo departamento consumidor. Por las fronteras de ese departamento también sale una gran cantidad de contrabando

Cochabamba
499
mil litros consume a diario. Es la tercera región del país que demanda más combustible. De aquí se despacha diésel a Beni y Pando.

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