Los hidrocarburos en 2009

Anuario 2008
05/01/2009
Por: Ing. Carlos Miranda Pacheco

Este año será difícil y conflictivo para nuestra industria de hidrocarburos porque el país entero estará sumido en una intensa actividad política que se inicia con el referéndum para la aprobación de una nueva Constitución Política del Estado (CPE) y podría terminar con la elección de un nuevo primen mandatario. Todo lo anterior en medio de una crisis económica financiera mundial.

Después de la elección de la CPE, la redacción de una nueva Ley de Hidrocarburos concentrará la atención nacional. Inclusive sus propugnadores iniciales recién se dan cuenta que habían forzado la aprobación de un mamotreto legal totalmente inoperante. Entre las múltiples fallas de la Ley 3058 se tiene la distribución de los ingresos que ha desatado un enfrentamiento entre las regiones productoras con el gobierno central. Esta Ley ha despojado a YPFB de cualquier ingreso, dejándolo a merced del TGN e hipotéticos posibles rendimientos de los Contratos de Operación y al mismo tiempo le impone una organización interna desperdigada en todo el país. Ambos elementos han logrado su objetivo: un YPFB totalmente inoperante. Pero afortunadamente los dioses se acuerdan de nosotros de tiempo en tiempo. Como un acto de justicia divina, el actual presidente a.i de YPFB, que ha sido el que logró la redacción y aprobación en el congreso conduciendo a los parlamentarios casi como maestro de escuela, haciendo mérito a su profesión, está ahora sintiendo los defectos de la ley, anotados anteriormente, y otros más.

Si se aprueba el proyecto de CPE que propone el gobierno, la nueva Ley de hidrocarburos, profundizará aún más la participación del Estado y pueblos originarios en el manejo de la industria petrolera, en pos del “control total y absoluto”. En el supuesto caso que el proyecto de CPE fuera rechazado, se podría esperar una nueva ley de hidrocarburos que permita nuevamente la participación del capital privado en la industria. En este caso, lo más deseable sería que las modificaciones permitan la reactivación de las empresas privadas que están casi hibernando en el país sentadas legalmente sobre casi 20 TCF de gas y 350 millones de barriles de petróleo, mientras el país se retuerce por el desabastecimiento de productos en el mercado interno y los mercados de los países vecinos se alejan de la fallida provisión boliviana de gas.

Este 2009 el desabastecimiento de productos refinados de petróleo y de gas se hará totalmente evidente. Se lo ha estado pronosticando y previniendo desde hace 2 años ante los oídos sordos del Gobierno. Se ha hecho notar casi hasta el cansancio que la industria esta funcionando al límite de su capacidad y que desde el 2003 no se han realizado ampliaciones de ningún tipo. Paralelo a lo anterior, como era de esperar, la demanda ha crecido inexorablemente. La producción y facilidades instaladas hace casi 10 años atrás han llegado a ser superadas por la demanda. Este desabastecimiento es el resultado de la falta de producción y los precios bajos y congelados del diesel, gasolina y GLP que están por debajo de los precios internacionales. El contrabando de esto productos, que tan publicitadamente se trata de reprimir, es una consecuencia de los precios bajos.

Como era de esperarse, con los precios mundiales espectacularmente altos de los últimos meses la actividad de contrabando se ha visto más estimulada que antes. El caso del GLP es el más difícil y dramático, porque el contrabando de garrafas de gas se ha vuelto una especie de “modus vivendi” para los campesinos del Altiplano, de las áreas limítrofes al Perú.

Desde hace unos meses está circulando un Plan Estratégico de Desarrollo YPFB 2008-2015 (PLAN). El PLAN señala el lograr al 2015 una producción de 100.000 bpd, de los cuales se refinarían 90.000 bpd. Para cubrir el mercado interno y los compromisos existentes de exportación de gas se producirían 100 Mm3/D. Una inversión de 14.000 millones de dólares está estimada para la realización del PLAN.

El PLAN parece ser un esfuerzo honesto de superación. Lamentablemente el documento sucumbe al discurso político. Al ver la organización propuesta, se puede deducir que a nivel ejecutivo el desarrollo de la empresa es un proceso por el cual por un lado se introduce dinero a una caja negra y por el otro se obtiene producción de gas y petróleo. Esa caja negra se la ha bautizado como YPFB Corporativo. Una sui generis empresa holding, que hasta la fecha tiene 9 empresas subsidiarias o pequeñas caja negras. En esta forma la dirección de YPFB piensa que creando más cajas negras, habrá encontrado la solución a cualquier problema.

Esta concepción parece que ha sido aceptada por el gobierno, razón por la cual el BCB otorgará a YPFB un préstamo de mil millones de dólares que es la alícuota de YPFB para el primer año de inversión del PLAN. Este documento que hace abstracción de flujos tentativos de fondos, cronograma de inversión y obras, tasas de retorno, detalles de precios y pronósticos de demanda, etc. etc., termina con una hoja muy sugestiva denominada “Plan de Acción Inmediato 2009” (PAI).

El PAI, es un esfuerzo tardío como respuesta al desabastecimiento en el país y el incumplimiento de los contratos de exportación. Los planes proponen: intervención de pozos abandonados y el desarrollo de dos megacampos. Proyectos que demandarían por lo menos dos años, por tanto, 2009 y 2010 se deberá importar cantidades crecientes de GLP, diesel y gasolinas. Los volúmenes que se importen siempre serán insuficientes para el mercado interno. Los precios internos subvencionados son una tentación irresistible al contrabando. La solución al desabastecimiento a corto plazo es importar esos productos y modificar los precios internos para que estén a nivel internacional y no sean objeto de contrabando. La elevación de precios causará inflación interna, por eso debía haberse realizado cuando los precios del petróleo y el gas estaban en plena subida y el TGN contaba con ingresos para solucionar algunos de los problemas por la elevación del costo de vida.

Finalmente, todo señala que este 2009 los precios del petróleo continuarán reducidos. El precio del petróleo afecta muy poco nuestros ingresos de exportación, por el pequeño volumen que podemos disponer. Por otro lado, precios deprimidos del petróleo implican menores precios del diesel importado.

En cuanto al gas, el impacto de menores precios por la crisis mundial, no será severo. Los contratos de venta a Brasil y Argentina fijan los precios trimestralmente, referidos a precios del fuel oil y el diesel respectivamente. Más aún, esas variaciones trimestrales son amortiguadas con un promedio de precios del trimestre anterior. En síntesis, los precios bajan, pero no a la velocidad del petróleo. En igual forma, cuando el petróleo sube, los precios del gas suben lentamente.

En gran síntesis, este año será un año de ingresos menores por regalías e IDH, y con suerte, veremos alguna empresa en contrato de servicios salir de su largo invierno y a YPFB dando sus primeros pasos como empresa operativa.

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